Atención a la familia

Cuando una persona sufre una lesión cerebral no sólo es su vida la que se encuentra afectada tras la lesión, sino que los miembros de la familia también se ven involucrados en este camino.

Normalmente las personas que conviven con él pasan a ser sus cuidadores. Es un giro de 180º tanto para la persona que sufre la lesión como para la familia. En casos donde la lesión cerebral incapacita gravemente a la persona, la familia pasa a ser sus manos, sus piernas, su habla, sus ojos… es difícil explicar con palabras la fuerza que sacan… es una lucha diaria que llevan tras su espalda. Son admirables.

Pero no, ésto no es fácil. La familia y, sobre todo, el cuidador principal atraviesa muchas fases. Desde una incertidumbre cuando reciben la noticia debido a que no saben qué pasará ni cuál será el pronóstico, hasta el afrontamiento de los cambios en su vida diaria.  Este proceso puede tener lugar en meses o años. Normalmente, el impacto del daño cerebral en la familia está asociado a la severidad de éste, sin olvidar que cada familia es diferente y que la estructura, comunicación, los recursos disponibles, las estrategias de afrontamiento y la cohesión familiar previa hacen que este proceso sea más o menos duradero.

En Ínsula Psicología podrás encontrar el apoyo y asesoramiento que necesitas para atravesar estas fases. Conseguirás afrontar esta situación de una forma mucho más llevadera, atenderemos tus propias necesidades, seguiremos tu evolución, escucharemos tus dificultades, tus dudas, tus incertidumbres… Como resultado obtendrás una mejor comprensión de lo que está ocurriendo y un mejor estado de ánimo, lo que influirá positivamente en tu relación con el familiar.