Deterioro cognitivo y fallos de memoria

Todos en alguna ocasión hemos sido conscientes de cómo nuestra memoria fallaba. Tal vez porque se nos olvidó realizar un recado o porque tal vez no recordamos dónde dejamos las gafas, el móvil o las llaves. Casi siempre hacemos referencia a nuestro despiste. Y es verdad. Muchos de estos olvidos que tenemos en nuestra vida se producen porque prestamos poca o nada de atención a las cosas que hacemos y, por tanto, el cerebro no puede decirte dónde has dejado el móvil si previamente no se le ha dado la posibilidad de atender a la acción de dejar el móvil en asaberquérincón.

Cuando iba a clase del máster, una profesora siempre nos decía, “la atención es la puerta de entrada a la memoria”. Es una frase que explica muy bien por qué a veces no recordamos algunas cosas. Y es que, si no prestamos atención a las cosas (puerta cerrada) el cerebro no las procesa, no mantiene esa información para posteriormente, recuperarla. Por ejemplo, algo muy típico en mi casa es estar hablando mientras se hace la comida y llega un momento en el que siempre se dice “no sé si he echado sal o no la he echado”, ¿qué ocurre aquí? es obvio. Estamos más pendientes de lo que hablamos que de lo que nos traemos “entre manos”, asique nuestro cerebro tampoco le hace caso. Menos mal que en esta casa no tenemos problemas para comer con sal…

Este tipo de situaciones es algo corriente, habitual y normal. No pasa nada, no hay que alarmarse. Lo mejor para estos casos ya lo podéis imaginar, es prestar atención a las cosas que hacemos, sobre todo a esas cosas que tenemos más automatizadas. Si lo intentáis veréis que no es tarea fácil.

Pero lamentablemente sí hay situaciones en las que sí tiene que sonar una alarma y preocuparnos por nuestro estado de salud.

  • Cuando estos olvidos cotidianos empiezan a aparecer de forma constante
  • Cuando olvidamos los nombres de las personas
  • Cuando no conseguimos dar con la palabra que estamos buscando.
  • Cuando tenemos la palabra en la punta de la lengua

Si te encuentras en este tipo de situaciones de una forma cada vez más habitual, párate a preguntar qué te está pasando.

En Ínsula Psicología podemos informarte y responder a tus dudas. Haremos una valoración cognitiva para saber si el estado de tu memoria, de tu atención y de otros procesos cognitivos se encuentran dentro de la normalidad para tu edad. Y, a raíz de ahí, trabajaremos aquellos aspectos que lo requieran.

Uno de los beneficios que tiene este tipo de actuación es que funciona como prevención de la demencia, como el alzhéimer. Además, mejora la autoestima. Aprenderás cómo funciona la memoria y te enseñaremos a aplicar estrategias para mejorar estos fallos de memoria, disminuyendo así, las quejas de los olvidos cotidianos mejorando tu estado de ánimo.